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Broseta: «para la ciudadanía existe un solo Ayuntamiento y no tantos, antes tres y ahora dos, como organizaciones políticas conforman la mayoría»

Discurso de María José Broseta en el cierre de la 29 Semana Ciudadana

Amigas y amigos, a pesar de los muchos años, en que venimos celebrando la Semana Ciudadana, no disminuye, sino más bien
aumentan, la alegría y la satisfacción de tener la oportunidad de poder saludaros desde esta tribuna. Compañeras y compañeros
del Movimiento Vecinal, en nombre de la Junta Directiva, recibid un cariñoso y sincero saludo de la junta Directiva de la
Federación, que naturalmente hago extensivo, con agradecimiento, a todas las personas aquí presentes en
representación de numerosas organizaciones sociales y políticas lo que no deja de ser un reconocimiento a la ciudadanía
organizada en los barrios, con la pretensión de participar en el trabajo común  de hacer de nuestra Ciudad un referente de
calidad de vida democrática y de convivencia.

Asociaciones Vecinales. Cultura Democrática es el lema  de éste año. Tal vez haya personas que lo consideren excesivo y
pretencioso pero desde el Movimiento Vecinal podemos afirmar que la historia de la democracia en esta Ciudad va unida con un
hilo, junto a otros, a su existencia. Nacido al final del franquismo en algunos barrios de la Ciudad fue creciendo y organizándose de
forma solidaria, primero como Federación de Valencia Ciudad y L´Horta y luego y hasta ahora como Federación de Valencia.

Al día de hoy  forman parte de ella cerca de 70 asociaciones y son miles las socias y los socios que las componen y es importante
detallar que no menos del setenta, ochenta por cien están presentes en las Asambleas que se realizan durante el año. Pocas serán las organizaciones, políticas o sociales, que pueden igualar estas cifras.

El pluralismo, la independencia, la democracia interna, escuela de ciudadanía y otros valores, son aspectos muy valiosos a los que
nunca renunciaremos. Podemos y tenemos que mejorar en nuestro trabajo, en nuestra adaptación a los nuevos tiempos y a las
nuevas tecnologías, y por esa razón siempre estaremos abiertos a las propuestas que se nos hagan, sin ningún miedo al cambio,
siempre necesario, para estar en consonancia con el tiempo en que vivimos.

Seguramente un hecho negativo ha sido históricamente nuestra incapacidad para publicitar nuestro trabajo del día a día en los barrios y a ello estamos poniendo remedio mediante nuestra  nueva página web y otros medios de las nuevas tecnologías.

Y para ser claros, es posible que  haya personas que aún no han entendido la filosofía del movimiento vecinal, que aún no son
capaces de comprender la importancia de su existencia y la conveniencia de respetar su historia y su presente. Y diría mucho
más. Y  es que más allá del lugar que se ocupe en la sociedad es preocupante que no se tenga la sabiduría de agradecer su
trabajo, a los miles de hombres y mujeres que, a cambio de nada, han dedicado su tiempo libre y su esfuerzo diario a la noble causa
de querer mejorar su ciudad.

¿Cómo es posible que se pueda dudar en el año 2019 del movimiento vecinal? Es el campo de la política, sin que parezca
darse cuenta,  el que ha dado y está dando motivos más que suficientes para acrecentar el escepticismo de la ciudadanía. Y a
pesar de ese desprestigio, desde el movimiento vecinal seguiremos considerando a las organizaciones políticas, sin excepciones ideológicas, como las herramientas fundamentales de la democracia; pero recordando también que esta democracia será  muchomásreal y profunda si se tienen en cuenta a las organizaciones sociales, ciudadanas, que también hacen política aunque sea apartidista.

No se puede, ni se debe, poner en duda la independencia del movimiento vecinal. Sería un insulto y un menosprecio a los miles de hombres y mujeres que lo conforman y a la memoria de  los que lo han conformado durante más de treinta años. Ellos serían los primeros en denunciar los apoyos a cualquier organización política o el ser correa de transmisión de cualquiera. Seguramente ha sido esta independencia la mejor seña de identidad del movimiento vecinal y la razón de su permanencia en la sociedad durante tantos años.

Por eso, amigos y amigas del movimiento vecinal, tenemos que estar orgullosos de nuestra historia y de hasta dónde hemos
llegado y, sobre todo, estar convencidos de la importancia de nuestra existencia, que ha hecho posible que el poder
institucional, sea del signo que sea, no haya tenido las manos libres para desarrollar sin controles sus políticas, a veces tan
destructivas y alejadas de los intereses de la mayoría.

Por desgracia, vivimos en una sociedad en la que lo “viejo”, lo “antiguo”, lo de “toda la vida” quieren algunos que se enfrente a lo
“moderno”, a la “innovación”, al “futuro”, como si ambos estados fueran incompatibles, y como consecuencia, que el movimiento
vecinal ya no tuviera sentido por obsoleto. Se equivocan los que creen en ese enfrentamiento. Seguramente son los mismos que
pretenden destruir los patrimonios históricos de nuestras ciudades y pueblos para urbanizarlos con modernidad sin entender que su conservación como elementos vivos ayuda, y mucho, a mejorar el futuro.

Ha finalizado una legislatura y se inaugura una nueva con el mismo gobierno municipal. Han sido luces y sombras en nuestra opinión y así lo fuimos manifestando durante estos cuatro años. Lo que sí que podemos afirmar es que la ilusión social que crearon se ha desvanecido en gran parte, a pesar de que el anterior mal hacer del Partido Popular le facilitaba realizar una mejor gestión.

Para el futuro próximo deberían comprender que para la ciudadanía existe un solo Ayuntamiento y no tantos, antes tres y ahora dos,
como organizaciones políticas conforman la mayoría. Tome nota el Señor Alcalde.

En esencia la Ciudad de Valencia no ha experimentado un cambio sustancial. Seguimos teniendo una importante carencia en
equipamientos y asistencia sociales; con un número de habitantes inferior como consecuencia del abandono de mucha inmigración;
incremento de la desigualdad y del número de pobres con afectación importante de la feminización e infancia; el número de
mayores de 64 años supera en muchos barrios al de los menores de 18 años y lo que es más grave la enorme cantidad de personas
mayores de 79 años que viven solos, siendo la mayor parte mujeres manteniendo una asistencia social estática en sus centros; es impresionante el número de viviendas vacías en esta ciudad, unas 75 mil que en algunos barrios representan casi el 40 por cien y es desconsolador, por utilizar un término suave, que el acceso a la vivienda, no solo de compra sino de alquiler, excluya, cada día más, a una parte importante de la población; y no podemos olvidarnos del paro o de los bajos salarios que hacen pobres incluso a muchas de las personas y familias que trabajan.

Son sólo una pocas pinceladas de lo negativo, que no entra en contradicción con la afirmación de que Valencia crece y avanza, seguramente más por la dinámica social que los la gestión desde las instituciones.

En cualquier caso nos encontramos inmersos en un proceso social que nos puede llevar, o nos está llevando, a una sociedad cada vez más fracturada, con una pequeña parte de la ciudadanía de hecho y con derechos y a otra muy mayoritaria de hecho pero sin
derechos, razón por la que el concepto de ciudadanía difícilmente alcanzará su plenitud.

1.- La renovación de los criterios para definir la calidad de vida de la ciudadanía y la participación son dos aspectos, aunque no los
únicos, que desde el movimiento vecinal consideramos que son fundamentales para alcanzar una gobernanza democrática.Respecto a la calidad de vida ya no es suficiente cuantificarla en base a conceptos economicistas como el salario o los ingresos familiares, sin duda importantes, pero no suficientes. La sostenibilidad ecológica, la dotación de equipamientos sociales, el ritmo de la vida de las personas, el disfrute del tiempo de ocio,, etc., son en el ámbito urbano parámetros imprescindibles para definir la calidad de vida de la ciudadanía, porque toda acción institucional que no tenga como centralidad a las personas y sus necesidades, a veces primarias,
difícilmente podrá alcanzarla.

2.-La participación es el ámbito más importante, al menos para el movimiento vecinal, para alcanzar una gobernanza democrática.
Participar, Sr. Alcalde es algo más que abrir la terraza del Ayuntamiento o recibir a personas, porque la verdadera participación no es una concesión de los diferentes gobiernos municipales sino un derecho social y los concejales y concejalas no son dueños del poder, sino que tienen que entender que son simples mediadores temporales entre los derechos de la ciudadanía y la propia ciudadanía. El movimiento vecinal existe antes que la llegada de la democracia municipal y durante estos años hemos visto pasar numerosas personas de muchos partidos de los que en su mayor parte nadie se acuerda y en cambio el movimiento vecinal permanece. En un debate de la campaña electoral fue una sorpresa escuchar a los candidatos a la alcaldía hacer un canto hacia nuestro movimiento y contestamos que hacemos nuestra la frase que dice : “Por sus obras les conoceréis” y añadimos otra, “Obras son amores y no buenas
razones” y concluimos diciendo “ Si tanto nos amáis, que las palabras de la campaña electoral sean razones durante la legislatura”. Tal vea así podamos olvidar los intentos en los últimos cuatro años de legislar contra los movimientos sociales organizados como es el nuestro y a favor de otros recién nacidos pero claramente partidistas de una opción política presente en el Ayuntamiento.

Pero Valencia es también una ciudad con un alto potencial de dinamismo social, con un rico movimiento asociativo, tal vez en
exceso atomizado y poco interrelacionado. La obligación de una institución es promover con  recursoshumanos y económicos una
red cívica en la que en la que el movimiento asociativo se encuentre en las mejores condiciones de participar en la
gobernanza de la Ciudad.

3.-No se puede negar la existencia de cauces de participación, pero muy condicionados y sin una incidencia notable en la gestión
institucional.

4.-No es posible una gobernanza democrática si las instituciones no son el motor, el centro dinamizador del proceso  Facilitar la
participación implica una renuncia a la concepción, ya obsoleta, de que son los resultados electorales, el ganar unas elecciones con
un determinado programa, lo único que se debe de tener en consideración en una democracia. Ante una sociedad cambiante,
dinámica, con una revolución tecnológica presente, el concepto de democracia, su profundización, su puesta al día, en la praxis, es
imprescindible para evitar un distanciamiento, mayor que el ya existente, entre la sociedad civil y la sociedad política.

Desde hace 29 años venimos celebrando la Semana Ciudadana. Este bajo el lema ASOCIACIONES VECINALES CULTURA
DEMOCRATICA lo hacemos en un período que no llamamos de crisis pero que podríamos definir como de incertidumbre en el
futuro para una parte importante de la población. El mundo político debería hacer un esfuerzo e intentar ver lo que sucede
detrás de las fachadas, aunque algunas sean hermosas, y para ello tienen que pisar la calle y conocer a las gentes como se hace
en cada una de las Asociaciones vecinales de la Ciudad.

En un día como hoy no podemos dejar de recordar a un movimiento social como “Salvem el Cabanyal”, que ha decidido
disolverse una vez alcanzado el objetivo por el cual nació.   En la historia de esta ciudad también participan todas esas mujeres y
esos hombres que durante años han luchado, a veces contra lo que parecía imposible, con una encomiable constancia. Felicitamos
pero también agradecemos porque son, para todo el movimiento vecinal un ejemplo a seguir.

Han demostrado que el ansia de participación de la sociedad civil en la gestión municipal ha sido y es una seña de identidad de
mucha gente pero será fácil reconocer que pocos lo han hecho con la perseverancia, continuidad y buenas maneras del
movimiento vecinal.

Quiero hacer un llamamiento a todos los movimientos sociales, para hacer un frente común, aportando cada uno todo su
esfuerzo, aceptando las diferentes visiones sociales, porque no podemos y, sobre todo no debemos, seguir el mal ejemplo de las
organizaciones políticas con excesiva frecuencia enzarzadas en inútiles disputas que a veces no entendemos desde la sociedad
civil o lo que es peor las entendemos y vemos que poco tienen que ver con cuestiones de acción municipal para resolver los
problemas ciudadanos.

Y poco más amigas y amigos. Que el período vacacional nos sirva para recuperar fuerzas, la que siempre necesitamos, poniendo en
el centro de nuestra futura acción, la solidaridad, la paciencia, la confianza en la ciudadanía, el respeto a otros pensamientos, la
capacidad de escuchar a las personas, la voz para trasladar a quien corresponda sus protestas, la generosidad para acercarse y
colaborar con otras organizaciones sociales. Estos y otros valores son la CULTURA DEMOCRÁTICA,seña de identidad del
movimiento vecinal . Un sincero abrazo para todas las personas que estáis aquí ahora y un pensamiento de profundo
agradecimiento para todas aquellas que han formado o forman parte del movimiento vecinal y no se encuentran en esta sala.
Muchas gracias.

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