La Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV) mantuvo en la mañana del martes 24 de marzo una reunión con el concejal de Vivienda, Juan Giner, para conocer la propuesta municipal para limitar los apartamentos turísticos en la ciudad, como viene reclamando la entidad vecinal desde hace ya varios años. En ese momento no se nos había facilitado el texto completo de la nueva norma, pero desde la FAAVV se insistió en que el objetivo de cualquier regulación debe ser, ante todo, dar respuesta a los miles de vecinos y vecinas que se han quedado sin casa o que no pueden acceder a una debido a la presión turística. El problema central, para la FAAVV, no es solo que haya un exceso de alojamiento turístico, que lo hay, es el impacto en el acceso a la vivienda de miles de valencianos y valencianas. La reversión del alojamiento de temporada al alquiler residencial es fundamental y ha de ser la prioridad.
Si bien la FAAVV valora positivamente que el Ayuntamiento asuma que hay un problema y se deben poner límites, no vemos que la nueva normativa vaya a solucionar esto. La regulación es el camino, pero hay que garantizar el cumplimiento de las normas que es lo que ha fallado hasta ahora.
La Federación vecinal reclama un Observatorio del Turismo y la Agencia Valenciana del Alquiler para recuperar vivienda residencial
Por todo ello, la Federación vecinal reclamó la puesta en marcha del Observatorio del Turismo, un órgano técnico que ya figuraba en sus alegaciones y que es fundamental para monitorizar los “candados” o límites de saturación que viene sufriendo la ciudad y que se ha comprobado claramente en las recientes Fallas. Este observatorio serviría para acreditar la saturación existente y dar cumplimiento a los “candados” o limitaciones que se han comprometido.
Asimismo, la Federación defiende la creación de la Agencia Valenciana del Alquiler. Según la FAAVV, este organismo debe ser el instrumento adecuado para pilotar el proceso de reversión de uso turístico a residencial, asegurando que las viviendas recuperadas vuelvan realmente al mercado del alquiler de larga duración para la ciudadanía. En definitiva, para gestionar la recuperación de vivienda residencial.
La entidad vecinal mostró su gran preocupación por la definición de “alojamiento turístico”. Para la FAAVV, cualquier alquiler inferior a 6 meses debe considerarse terciario hotelero u ocasional y estar sujeto a un control estricto que incluya el certificado de compatibilidad urbanística, además del consentimiento de la comunidad de propietarios.
Respecto al periodo de transitoriedad de un año, la Federación lanzó una advertencia: ¿Qué va a pasar con los 9.000 apartamentos ilegales que no figuran en los registros? Por ello insistió en la necesidad de una inspección reforzada que actúe con firmeza contra quienes ya incumplían la normativa antes de esta nueva redacción. De lo contrario, todo será papel mojado.
Asimismo, la FAAVV quiso precisar que el problema de las viviendas de uso turístico (VUT) no se originó en 2018, como se apunta desde el Gobierno municipal. La Federación recuerda la “herencia recibida” en 2015, momento en el que las VUT ya se habían extendido de forma masiva en barrios como Ciutat Vella, marcando el inicio de una crisis habitacional que la ciudad todavía arrastra.
Por último, los representantes de la FAAVV señalaron durante la reunión otras cuestiones decisivas que afectan al derecho a la vivienda. En ese sentido, volvieron a reclamar la urgencia por reponer el servicio que se eliminó hace un año cuando el Gobierno municipal canceló la oficina antidesahucios que daba servicio a tantas familias vulnerables que se están quedando sin lugar donde vivir.
Desde el siguiente enlace se puede acceder a la valoración completa de la nueva normativa que propone el Gobierno municipal sobre apartamentos turísticos una vez la Federación vecinal tuvo acceso al texto completo:











