Una vez recibidas y analizadas las valoraciones de las distintas asociaciones federadas, la junta directiva de la Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV) se ha reunido este miércoles 1 de abril para hacer balance conjunto y emitir un informe que será enviado al Ayuntamiento. En este informe se recoge la petición de que la reunión del Bando Fallero sea convocada antes de que finalice el mes de abril para recoger de manera conjunta y reciente los problemas ocasionados y permitir que las mejoras puedan ser efectivas para el próximo ejercicio antes de que caigan en el olvido. Entre las cuestiones incluidas se encuentran aspectos como la instalación prematura de carpas, la actividad comercial descontrolada y ocupación de espacio público, las deficiencias en la EMT, o el descontrol respecto a los petardos. En definitiva, la FAAVV destaca la necesidad de más participación y diálogo en favor de la sostenibilidad de unas fiestas que cada año se mueven más al límite, entre la masificación descontrolada y el turismo desbocado.
La Federación vecinal solicita la reunión del Bando Fallero para analizar conjuntamente los problemas generados en las recientes Fallas
Además, desde la Federación se destaca que es una situación que se extiende desde el centro hasta todos los barrios de la ciudad y periferia. Por eso, la entidad vecinal propone la creación de mesas de trabajo específicas por cada distrito. Es necesario analizar y valorar la fiesta desde la realidad de cada barrio, más allá de la visión general de la ciudad, para adaptar las soluciones a las necesidades reales de los vecinos y vecinas de cada zona.
Para la FAAVV se hace necesaria la convocatoria de estas Mesas de Diálogo dado que, en Fallas, València se convierte en una ciudad sin ley, en la que se impone la ley del más fuerte y con lo que se rompe el marco de convivencia y convierte nuestras fiestas en un espacio inhóspito ligado al turismo de sol y borrachera.
Este escenario ha provocado que la fiesta ya no sea disfrutable para los vecinos y vecinas, que huyen de la ciudad –quienes pueden—, ni para las personas falleras, que se ven colapsadas; ni tan siquiera para turistas. Sólo se beneficia el vandalismo y quienes promueven un turismo de borrachera que degrada nuestro patrimonio y convivencia.
Desde las asociaciones vecinales y la Federación, el objetivo es claro: trabajar por una sostenibilidad que beneficie a la ciudad, al vecindario y a la propia fiesta de las Fallas.
Carpas y ocupación del espacio público
Una cuestión constante en todos los analisus reciobidos desde las asociaciones vecinales ha sido la instalación prematura de carpas. Se han instalado carpas desde el 4 de marzo. La ciudad se ve condicionada y vallada durante más de un mes para estructuras que apenas tienen uso real hasta los días finales de las Fallas y en determinados días.
Las vallas se colocan desde el primer día del montaje, bloqueando pasos y extendiendo el problema semanas antes de la fiesta. En algunos barrios ya empezó la ocupación del espacio público en el mes de febrero para la instalación de las luces y los pórticos luminosos, que enlazaron con las instalaciones de las carpas en la primera semana de marzo. Asimismo, la excesiva antelación en el corte de calles genera problemas críticos para quienes deben ir a trabajar y, lo más preocupante, dificulta o impide el acceso de los servicios de urgencias a zonas residenciales.
La FAAVV insiste en que las carpas deben instalarse únicamente desde elk día de inicio de los actos falleros, el día 13 de marzo. Los eventos previos pueden realizarse sin necesidad de invadir la vía pública de forma tan lesiva. O bien se puede hacer de manera eventual sin tener que dejar una instalación fija durante semanas.
También señala la entidad vecinal que se sigue ahondando en el no respecto al derecho al descanso en lugar de ir derivando a otros horarios la organización de verbenas y otros eventos con excesiva contaminación acústica.
Control de la pirotecnia y la seguridad
Desde la Federación y sus asociaciones vecinales se señala la urgencia de un cambio en la normativa y un refuerzo sancionador respecto a la pirotecnia. Desde el 22 de febrero se han tirado petardos de forma indiscriminada. El incumplimiento de horarios y zonas permitidas es total, afectando gravemente a la salud de personas con sensibilidad acústica, al descanso de trabajadores y trabajadoras y al bienestar de los animales. Falta información, educación y, sobre todo, vigilancia.
Además, en los barrios fuera del centro, la presencia de policías ha sido escasa o nula, lo que ha facilitado los actos de gamberrismo y vandalismo, así como el uso indiscriminado de toda clase de artefactos pirotécnicos en zonas de tránsito vecinal.
Actividad comercial descontrolada y ocupación de aceras
La FAAVV denuncia también que se ha producido una proliferación de venta ilegal de bebidas y comida, incluso con personas ejerciendo la venta desde sus casas hacia la calle sin ningún control legal o sanitario. Asimismo, se observa un exceso abusivo de puestos de comida, mojitos, churros y patatas que multiplica la oferta, atrayendo más masificación y ocupando más espacio público si cabe.
Las aceras han sido invadidas no solo por el mobiliario fallero (vallas, arena…), sino también por la ampliación de terrazas de bares que han llegado a trasladar mobiliario urbano para extenderse más aún en la calle. A esto se suma el aparcamiento de motos en las aceras por la escasez de plazas de aparcamiento.
Gestión de residuos y salud pública
Las entidades vecinales denuncian también que el número de urinarios portátiles químicos es totalmente insuficiente para el volumen de visitantes. Esto ha derivado en la presencia de orines por todas partes, degradando fachadas, portales y plazas. Además, los pocos instalados han presentado un mal estado de conservación, sin la limpieza frecuente necesaria, convirtiéndose en focos de infección.
Por otra parte, el traslado de los contenedores habituales por la ubicación de los monumentos se s reclama que se haga con preaviso expuesto en los portales de las comunidades vecinales. Pues, por inercia y falta de información, en muchos casos se deposita la basura en la calle donde antes estaban los contenedores, agravando la acumulación de residuos en las aceras.
Movilidad y deficiencias en la EMT
Se han observado cambios en los trayectos de las líneas de la EMT incluso antes del 6 de marzo, desconectando barrios enteros de forma prematura. Los desvíos en las rutas de autobuses se iniciaron en los primeros días de marzo sin dar la información adecuada y sin que desde la App de la EMT se diese una información rigurosa de las frecuencias de paso de las distintas líneas en tiempo real.
Faltan autobuses por línea. La demanda de la población no ha sido atendida, provocando buses que no admiten más pasajeros, dejando a residentes de barrios periféricos sin servicio real. Además, se ha permitido libertad absoluta para el estacionamiento de vehículos privados en zonas peatonales y delante de vados.
Mobiliario urbano e iluminación
La retirada de farolas para permitir el montaje de fallas se realiza con muchos días de antelación y su reposición tarda demasiado una vez quemada la falla. Muchas calles se han quedado sin iluminación necesaria durante días tras las Fallas.
Denuncian también las asociaciones que no se están restaurando los desperfectos sobre el pavimento tras la instalación de las carpas. Los tacos metálicos atornillados al suelo destrozan el firme año tras año. A pesar de que las ordenanzas obligan a su reparación, el Ayuntamiento no está haciendo cumplir esta condición para dar los permisos.
También se ha observado mucho mobiliario urbano y contenedores quemados o destruidos. Paralelamente, se ha detectado iluminación de alumbrado público en zonas acotadas encendida a plena luz del día, lo que hace preguntarse quién paga este derroche energético.
Además, se sigue permitiendo la colocación de banderas y cables en árboles y farolas, a menudo con publicidad comercial.
Propuestas para mejorar
Desde la FAAVV no queremos criminalizar la fiesta; queremos salvarla mediante la sostenibilidad. Por ello, solicitamos la reunión del Bando Fallero antes de que acabe el mes de abril. Un encuentro inmediato para realizar una valoración conjunta y reciente de estos problemas, permitiendo que las mejoras puedan ser efectivas para el próximo ejercicio antes de que caigan en el olvido.
Proponemos también la creación de mesas de trabajo específicas por cada distrito. Es necesario analizar y valorar la fiesta desde la realidad de cada barrio, más allá de la visión general de la ciudad, para adaptar las soluciones a las necesidades reales de los vecinos y vecinas de cada zona.










