CARTA ABIERTA DE LA PRESIDENTA DE LA FEDERACIÓN VECINAL DE VALÈNCIA
La vivienda es un derecho social, pero es, ante todo, derecho de ciudadanía. Un derecho político, como el derecho de voto o la libertad de expresión. El sentido de pertenencia a un grupo o a una sociedad lo da el arraigo y la seguridad, y sin vivienda no hay comunidad que pueda perdurar. El acceso a la vivienda, hoy, es un grave problema en la ciudad y lleva camino de ir a peor. La vivienda en la ciudad cada día es más cara, más precaria, más inaccesible.
El acelerado y desordenado crecimiento de la oferta de alojamiento turístico de los últimos años no es la única causa, pero tiene mucho que ver en esta especie de burbuja inmobiliaria gentrificadora. Poner límites a la capacidad de acogida turística, impedir los cambios de uso de residencial a terciario hotelero, pero sobre todo revertir el uso residencial de las viviendas turísticas debe ser en estos momentos una prioridad; pues sabemos que tendrá un impacto doblemente beneficioso: tanto en la oferta de vivienda residencial, como en la calidad del alojamiento ocasional.
No son alarmas antirrobo, ni puertas blindadas lo que necesitan los pisos vacíos sino residentes. No es nada sensato crear falsas alarmas sociales. Hoy lo preocupante son los desahucios, los desalojos, los ceses de contratos de arrendamiento que diariamente se realizan en València. Lo alarmante son las abusivas y humillantes condiciones que con demasiada frecuencia se exigen a los arrendatarios, y más aún si son personas migrantes. Lo alarmante son el aumento meteórico del precio de la vivienda, la generalización de los contratos de arrendamiento por habitaciones por meses. No se puede seguir así.
Se puede hacer más, mucho más, por salir del estado actual de emergencia habitacional. Esta es la razón por la que el movimiento vecinal saldrá a la calle este 5 de abril: ¡Queremos viviendas y las queremos ya!
En València ciudad hay más de 36.000 pisos vacíos, según los propios datos estadísticos municipales. Por lo que instamos también al Gobierno municipal a poner en marcha de manera urgente un plan sobre los pisos vacíos, con medidas como mayores cargas impositivas a través del IBI. Hoy una vivienda vacía es un lujo que no nos podemos permitir.
Proponemos la creación de una Agencia Municipal del Alquiler para anticiparnos a los desahucios, una agencia para dar seguridad tanto a los arrendatarios como a los arrendadores, para además gestionar los recursos propios o los de AUMSA, para interpelar a los tenedores de viviendas sin uso. No podemos continuar con viviendas sociales vacías y es imprescindible gestionar el parque de viviendas en alquiler asequible de forma transparente.
También reclamamos un plan para movilizar los solares, el suelo público, o el registro municipal de solares. La administración debe movilizar todos los recursos a su alcance para aumentar el parque de viviendas en alquiler. Insistimos, estamos ante una emergencia social.
Exigimos además que la Ley de Vivienda se aplique en la ciudad de València, y que se declaren con urgencia las zonas tensionadas para limitar los precios de arrendamiento.
Recordamos que hay 4.500 apartamentos turísticos ilegales en zonas residenciales que reclaman un plan sistemático y de inspección y reversión para uso residencial.
Se puede hacer más para garantizar una vivienda digna. Por esta razón la Federación Vecinal de València y todas las asociaciones de los barrios de la ciudad llamamos a participar a una nueva manifestación este sábado, 5 de abril a las 18:30h en plaza del Ayuntamiento en defensa de la vivienda y contra la especulación inmobiliaria.
¡Viviendas Ya! Habitatges Ja!
María José Broseta, presidenta de la Federació d’Associacions Veïnals de València
València, 4 de abril de 2025
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