Una vez se ha podido acceder a la redacción completa de la nueva normativa que plantea el Gobierno municipal para los apartamentos turísticos, la Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV) ha emitido una valoración completa al respecto. En primer lugar, la entidad vecinal alerta sobre que a partir de ahora sólo se considerará el alojamiento turístico como incompatible con el alojamiento residencial, dejando al margen los alquileres ocasionales o “de corta estancia”. Pero también porque esta regulación no es restrictiva al no concretar medios ni instrumentos para perseguir y sancionar los incumplimientos, y porque habilita el alquiler vacacional en todos los edificios sin posibilidad de queja o denuncia. Por tanto, la Federación vecinal considera que esta norma no debería aprobarse en el próximo Pleno tal y como está redactada al considerar que hará más ingobernable, si cabe, el problema.
Frente a una valoración realista y bien documentada que se recoge en el texto propuesto por el Gobierno municipal que da cuenta sobre cómo los apartamentos turísticos llevan creciendo en los últimos diez años a costa de la vivienda residencial, y muy especialmente de la vivienda destinada al alquiler, la Federación vecinal califica como sorprendente una propuesta de regulación tan llena de vacíos y excepciones.
Es cierto que el documento recoge algunos aspectos que las asociaciones vecinales han reclamado insistentemente. En esencia, poner límites al crecimiento turístico. Un problema que se ha hecho bien visible estas Fallas, donde ha habido momentos que ni turistas ni falleros han podido disfrutar con seguridad de las mismas.
Por tanto, desde la FAAVV se valora muy positivamente que por fin se reconozca, administrativamente hablando, que el crecimiento del turismo, y particularmente del alojamiento turístico, es un problema. Igualmente se valora como muy positiva la teoría de los “candados”, que establece unos límites máximos por distrito, barrio o manzana. Es algo que se estaba esperando desde hace mucho tiempo.
Pero, desde la Federación vecinal se señalan varios aspectos que se consideran fundamentales para no poder hacer una valoración positiva del efecto de esta normativa. Sigue habiendo más de 9.000 apartamentos turísticos fuera de la ley. La principal oferta de alojamiento turístico de la ciudad, casi el doble que el alojamiento en hoteles, se mueve en la ilegalidad. Y este es el problema que la propuesta que tenemos delante no resuelve y con la que no podemos estar de acuerdo.
Una definición equivocada y confusa
Hasta ahora, en el PGOU se considera alojamiento terciario hotelero, es decir, desarrollar una actividad económica consistente en ofrecer servicios profesionales de alojamiento temporal u ocasional, a todo tipo de alojamientos de corta y media estancia, fueran hoteles, apartamentos, VUTs (viviendas de uso turístico) o pensiones. Y, por tanto, incompatibles con viviendas de uso residencial.
A partir de ahora, con la nueva regulación propuesta, solo cabe considerar terciario hotelero, es decir incompatible, el alojamiento turístico. Por lo tanto, si una empresa decide seguir comprando viviendas y dedicarlas a alquileres de 15 días podrá hacerlo, es más, podrá anunciarse en las plataformas y nadie se lo podrá impedir. En suma, la actividad profesional del arrendamiento vacacional o superior a 15 días no podrá ser prohibido por el Ayuntamiento, y a diferencia de la regulación existente hasta ahora no será incompatible.
Esta es la razón fundamental por la que desde la Federación vecinal no se puede apoyar puesto que es una definición regresiva. Por tanto, no se considera desde la FAAVV como un avance sino como un claro paso atrás, puesto que desregula lo que muchas sentencias ya habían declarado ilegal.
Nuevas incertidumbres que genera la normativa
Otra cuestión añadida es que está bien que se mantenga que los apartamentos turísticos son incompatibles con edificios residenciales y que, en todo caso, deban mantenerse en primeros o bajos, pero ahora se añaden en esta nueva normativa los sótanos como opción. ¿Quiere decir esto que veremos ahora reformas en los garajes para habilitarlos también como apartamentos turísticos?
Respecto a Ciutat Vella, un distrito saturado de apartamentos turísticos y donde tal y como se indica no caben más apartamentos, la nueva norma añade una excepción. Si el edifico es BRL (Bien de Relevancia Local), si tiene cierto valor histórico, entonces sí se permite. Esto supondrá que en Ciutat Vella vamos a seguir viendo cómo los edificios en ruinas se transforman uno tras otro en hoteles o edificios de apartamentos.
Tampoco acepta la Federación vecinal que se ofrezca un año de gracia para la reversión de los alquileres turísticos a residenciales, cuando la inmensa mayoría navega en la más absoluta ilegalidad: 9.000 según los propios datos que maneja el Ayuntamiento.
Esta regulación no es restrictiva porque no concreta medios ni instrumentos (Ley de Turismo), para perseguir y sancionar los incumplimientos, y prueba de ello es que no hace públicos los censos de los apartamentos legales ni aproximativamente los supuestamente cerrados o sancionados para además ganar en credibilidad. Y tampoco es restrictiva porque habilita el alquiler vacacional en todos los edificios sin posibilidad de queja o denuncia. Por todo ello, desde la Federación de Asociaciones Vecinales se considera que esta norma no debería aprobarse tal y como está redactada al considerar que agravará la situación.