La Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV), junto a representantes de las asociaciones vecinales de Benimaclet, Saïdia, Sant Antoni y Orriols, han mantenido esta mañana una reunión con la concejala de Deportes del Ayuntamiento de València, Rocío Gil, para abordar el futuro de los terrenos de La Hípica tras la finalización de la actual concesión. Durante el encuentro, las entidades vecinales han defendido que este suelo de titularidad municipal debe transformarse en un polideportivo público de gestión directa. Los vecinos han insistido en que el nuevo modelo de instalación debe romper con el uso «elitista» y de beneficio privado que ha caracterizado al recinto hasta ahora, priorizando actividades de acceso universal para la ciudadanía y dando voz a los clubes deportivos y entidades de los barrios.
María José Broseta: “Sería una oportunidad perdida que, tras caducar la concesión, este espacio de titularidad municipal no se convierta en una instalación pública, abierta y accesible para todo el vecindario”
La presidenta de la Federación vecinal, María José Broseta, ha señalado que sería muy grave y una oportunidad perdida que, tras caducar la actual concesión, no se convierta este espacio en una instalación deportiva pública, abierta y accesible para el conjunto de la ciudadanía. Broseta ha subrayado que el Ayuntamiento “tiene el deber de velar por el interés general, por lo que no puede ocurrir que una instalación municipal como ésta no se gestione públicamente”.
Las asociaciones de Benimaclet, Saïdia, Sant Antoni y Orriols han incidido en la escasez de instalaciones deportivas públicas en la zona y han señalado que La Hípica debería transformase en un polideportivo que se podría autogestionar perfectamente desde las entidades vecinales y los clubes deportivos de los barrios.
Según han trasladado a la concejala, los barrios más próximos a La Hípica no disponen de un servicio acorde a la alta demanda ciudadana actual. “Una zona deportiva pública debe dar el servicio que necesitan los barrios y no dirigirse al uso de una minoría ni explotarse a través de una empresa privada”, han señalado.
Aunque la concejala Rocío Gil se ha comprometido a que el recinto sea un polideportivo de barrio y ha anunciado que se abrirá a la participación ciudadana el diseño del modelo de instalación, ha defendido que la gestión sea llevada a cabo por una empresa privada. Desde el movimiento vecinal se rechaza esta vía, insistiendo en que solo la gestión pública garantiza la transparencia y el acceso a un servicio que debe ser para la ciudadanía y no para el lucro privado a costa de los recursos de todos y todas.
Asimismo, para las entidades vecinales, el proyecto debe contar con todas las garantías de participación para que la instalación se adapte a los usos deportivos reales que precisan los vecinos y vecinas.
En el transcurso de la reunión, el Ayuntamiento ha informado que los dos anteproyectos recibidos por parte de empresas privadas para la futura concesión han sido presentados por iniciativa propia de estas compañías, ya que todavía no existe un proceso oficial abierto.
La representante del Gobierno municipal no ha dado ninguna aproximación de fechas de finalización del proyecto.
La FAAVV y las asociaciones vecinales han anunciado que seguirán vigilantes para que La Hípica se convierta en el referente deportivo público que la ciudad reclama desde hace décadas.