La Federación de Asociaciones Vecinales de València es la entidad que agrupa a las distintas asociaciones vecinales federadas de València abarcando el conjunto de sus barrios y representando al movimiento vecinal organizado de la ciudad. Como tal, defendemos colectivamente la mejora de la calidad de vida de nuestros vecinos y nuestras vecinas y, por tanto, los servicios públicos que son necesarios para la ciudadanía con el fin de mejorar la educación, la sanidad, los servicios sociales, la movilidad sostenible, el acceso a la vivienda y muchas cuestiones más en igualdad de condiciones para todos y para todas.
Cualquier acontecimiento que pueda darse en el conjunto del planeta es, por supuesto, también de nuestra incumbencia. En primer lugar por solidaridad y porque defendemos un mundo en paz que respete las normas básicas de convivencia y no las agresiones a través de la fuerza militar. Pero también porque cualquier tipo de escalada bélica para imponerse sobre los pueblos desde la fuerza militar de un gobierno de turno supone la extensión de esa escalada al conjunto de gobiernos afectando precisamente y en primer lugar a las inversiones en servicios públicos y en derechos fundamentales que venimos reclamando histórica y actualmente como movimiento social.
Por todo ello, desde la Federación de Asociaciones Vecinales de València condenamos la agresión militar del actual gobierno de los Estados Unidos contra Venezuela vulnerando de forma flagrante el Derecho Internacional y la soberanía de los pueblos.
Condenamos también las consiguientes amenazas que ese mismo gobierno dirigido por Donald Trump está perpetrando sobre otros territorios y pueblos, como es el caso de Groenlandia, pero también sobre Cuba, México, Colombia, Brasil y el conjunto de América Latina, o las agresiones que persisten desde hace años sobre otros territorios del planeta o el criminal genocidio de Israel sobre Palestina.
Asimismo, condenamos también las actitudes y justificaciones que emanan de algunos de nuestros propios políticos que desde nuestro país alentan este tipo de actuaciones. La Unión Europea y nuestros propios gobiernos no pueden ser cómplices, por acción u omisión, de este tipo de agresiones imperialistas que vulneran el derecho internacional y anteponen los intereses económicos empresariales de unos pocos por delante de la soberanía de los pueblos.










